Una de las cosas más desafiantes de entrenar y/o crear, es mantener el foco y la organización en el tiempo. En lo personal, nunca me faltaron ganas y motivación, pero la constancia y poder cerrar los procesos creo que es lo más desafiante en estos tiempos. Además, la pandemia trajo muchos cambios en nuestros hábitos cotidianos. Nuestras costumbres (personales, sociales, culturales, artísticas) se están transformando y recreando a pasos agigantados y (a la vez lentamente!) todo eso nos afecta.
En este contexto y más que nunca, me parece muy importante sintonizar con el lado ritual que tiene poner el cuerpo en un entrenamiento o un ensayo y preparar ese espacio-tiempo para que sea un momento de calidad y conexión. Parar el piloto automático y darnos ese permiso para disfrutar de un momento íntimo con nosotrxs mismxs, sin tanta auto-exigencia ni la obsesión por ver resultados inmediatos.
Este año muchas practicantes que pasaron a entrenar en forma asincrónica, con videos grabados, me comentaron las resistencias y dificultades que tenían de sostener ese espacio. ¡Y claro! estar en soledad y sin la contención y el plus de energía que te da el grupo, hace que todo se vuelva más desafiante. Es todo un aprendizaje que implica salir de una zona de confort.
Por eso me gustaría compartirte algunos tips y consejos por si te sirven también para aprender a cómo organizarte y enfocarte mejor.
Porque quizás tenés todas las ganas de entrenar o emprender tu proceso creativo, ya sabes lo que queres crear, pero termina la semana y sentís que no avanzaste con esas cosas importantes y “el día a día” te páso por encima.
Pero tranquila, no sos la única y hay técnicas que podés aplicar para aprender a organizar tu tiempo y enfocarte mejor.
Hoy te quiero compartir las que más me funcionaron a mi:
Esto lo empecé a implementar este año y me da muchos resultados. Quizás no es tan específico del entrenamiento pero sirve un montón y por eso te lo comparto. Cada semana antes de arrancar con todo, me siento y escribo las 2 COSAS que REALMENTE quiero hacer esa semana.
Son esas 2 COSAS que cuando llegue el sábado me van a hacer sentir tranquila.
En general son MÁS GRANDES que las de rutina que hacemos todos los días.
Además de escribir esas 2 cosas más importantes, después escribo todo el resto de las cosas que tengo que hacer esa semana.
Todo, todo, todo.
Desde ir al dentista hasta ponerme a ensayar o entrenar, leer tal libro, pedir presupuesto a la diseñadora, planificar una clase, grabar un video, realizar tal curso, lo que sea..
La idea es sacarte de la cabeza todos esos “pendientes” y bajarlos a una hoja para verlos todos juntos. Una vez que los veo defino cuáles son los urgentes, los importantes y los que quizás pueden esperar.
Y por último, AGENDO todo!!!
Este punto para mi fue CLAVE para saber cómo organizar mi tiempo y enfocarme mejor. Si no lo agendas, es muy probable que no lo hagas o que otras cosas aparezcan en el medio.
Estamos acostumbradas a agendar reuniones o eventos que tenemos con otros, pero muy pocas veces nos agendamos tiempo para nosotras mismas, para ENTRENAR y CREAR. Para pensar, para escribir, practicar o estudiar. Tiempo que no queremos que nos interrumpa nadie.
Además, cuando lo bajás a la agenda ves realmente si es posible hacer todo lo que te estás planteando o hay algo que tenés que dejar para la semana que viene.
¡Así que esta técnica te puede ayudar a organizar tu tiempo y enfocarte mejor! Arrancá la semana definiendo las 2 cosas más importantes, después anotá todo el resto de los pendientes y por último agendate todo.
Tengo que admitir que ésta me cuesta bastante, pero con el tiempo fui bajando la ansiedad por el mañana, que me tenía haciendo de todo y al mismo tiempo. Lo que hago ahora es definir cuál es el TEMA o FOCO más importante para mi entrenamiento o para mi proceso creativo en este momento.
Por ejemplo podría ser: perfeccionarme en canto y sostener la práctica durante 3 meses. O tener más herramientas de dramaturgia y entrenar la lectura y la escritura. O tal vez entrenar a la actriz con la que estoy trabajando para fortalecer su trabajo vocal..
Una vez que defino qué es lo más importante me enfoco sólo en eso.
¿Qué quiere decir? Busco información de cómo hacerlo, leo, pregunto, aprendo, pruebo y empiezo.
Si de repente me llega información de otra cosa que no tiene que ver con ese FOCO, la guardo para leer en otro momento.
Sino lo que termina pasando es que nos abrumamos con todas las cosas que podríamos o tendríamos que hacer o las cosas que vemos que están haciendo otros, pero no terminamos haciendo nada completo o bien.
Por eso mi recomendación es que ELIJAS una cosa: ¿Cuál es ese objetivo o plan que más diferencia va a hacer en tu entrenamiento personal o creación ahora?
¡Recién cuando eso lo tengas terminado, avanzas con el siguiente!
Si me conocen ya saben que soy fans de alimentar la bitácora porque es un material de gran aprendizaje y autoconocimiento. Porque sea cual sea la etapa en la que te encuentres 1) Inicial: empezando la formación de intérprete, 2) Intermedia: ya tenés experiencia en la escena y te animás a la dirección 3) Avanzada: ya estrenaste piezas como intérprete-creadora y seguís profundizando; es muy importante contar con un registro que documente todo el recorrido de tu proceso. Ya sea una bitácora de la formación registrando tu entrenamiento o bien de la creación, con los aciertos y pruebas de los ensayos y proceso creativo.
Esta es una de las razones clave y fundamentales del proceso de aprendizaje: el autoconocerse, porque al llevar un diario sobre tu proceso, te estás conociendo a vos misma. Un camino que es 100% personal. Sólo vos podés recorrerlo.
Y este punto está muy relacionado con el anterior. Porque para poder saber cuál es tu foco de atención o un objetivo del entrenamiento, es necesario salir de la urgencia del día a día y tomarte un tiempo para escribir y conectarte con todo eso que te pasa. Es un tipo de reflexividad encarnada donde es interesante escuchar ¿cómo nos estamos hablando? ¿cómo aprende este cuerpo? El registro está situado en tu particular forma de ver, sentir, percibir y entender..
Entrenar y/o crear es un proceso de aprendizaje. Siempre es un desafío, sea que tengas mucha experiencia o poca. Aprender implica toparse con barreras y creencias limitantes. Muchas veces lo que tenemos que aprender a cultivar es un tipo de mentalidad, un tipo de flexibilidad mental para sostener el proceso. La clave es sostener el proceso.
Para mí, es muy necesario aprender de nuestras inseguridades y miedos que todas los tenemos y surgen en cada una de las etapas. Las limitaciones y los obstáculos del proceso nos ayudan a crecer. A veces nos mareamos “buscando respuestas afuera, cuando las tenemos adentro”. Si no las escribimos y las sacamos afuera, es más difícil poder atravesarlas y salir con nuevos aprendizajes. Y de eso se trata, atravesar el proceso, conocernos y crecer.
La bitácora te da claridad para saber dónde estar parada y hacia dónde queres ir. Te ayuda a enfocarte. Y si te quedan dudas sobre su beneficio acá te dejo un artículo donde te cuento las 4 ventajas de escribir las prácticas en la bitácora:
Esta es muy importante porque cada día tenemos más distracciones que nos rodean. Y si algo me parece muy importante es preparar el “Ritual de Crear”. Es algo que aprendí hace mucho con el grupo de teatro que fue mi escuela. Una vez que llegábamos al ensayo quedaba atrás el mundo exterior. Ninguna preocupación de la calle o de la vida privada. Era nuestro espacio sagrado.
Hoy en día que la mayoría de las cosas sucede en casa, es muy importante que nos demos el tiempo de llegar a nuestras prácticas. Un paso muy sencillo es destinar un tiempo para preparar el espacio; correr los muebles, limpiar el lugar de trabajo y entender ese momento como un momento de ir llegando a la práctica. Podes ponerte una música, encender un incienso y acondicionar ese espacio para que sea lo más agradable posible.
El proceso creativo es un organismo vivo que hay que cuidar, para que ese tiempo de experimentación sea un momento de calidad. No importa tanto la cantidad de horas que le destines, pero sí la calidad. Necesitás estar focalizada y muy presente ahí, para que puedas aprovecharlo al máximo.
Ya sea que elijas entrenar, ensayar, leer, o escribir, es preferible que puedas estar allí sin distracciones. Si vas a trabajar en tu proceso eliminá todo lo que te distraiga.
Sí, todo.
Dejá el celular a un costado o ponelo en silencio, cerrá Facebook / Instagram. Cuidá el ritual del ensayo.
Dedicate una o dos horas seguidas sin distracciones.
Sino apenas veas algo en las redes sociales o te llegue un mensaje de whatsapp vas a tentarte a contestar eso, sacándole el foco a lo que estás haciendo.
Primero, porque contestar el mensaje en Facebook o mail es algo “más fácil”, algo que nuestro cerebro ya sabe como hacer, entonces no va a poner mucha resistencia. En cambio lo otro quizás te está costando más trabajo o implica pensar o concentrarte más, por eso vas a tender a encontrar distracciones que te hagan sentir “más cómoda”.
Y una vez que vayas a Facebook o a tu mail, una cosa te va a ir llevando a otra y cuando te quieras dar cuenta se te va a haber pasado la hora sin saber en qué.
Es normal y nos pasa a TODAS, por eso es importante eliminar todas las distracciones posibles.
Es sólo por un rato. Te aseguro que no va a pasar nada si por 2 horas estás desconectada.
Si estás creando y en algún momento estás muy trabada con algo es mejor “soltar”, dejar de hacer eso y cortar para hacer otra cosa que no tenga nada que ver con ese tema.
Quizás ensayar o practicar otra cosa, o salir a caminar un rato, hacer estiramientos, hacer respiraciones largas lentas y profundas, lo que sea que te funcione para despejar la mente.
Lo más probable es que cuando vuelvas a ponerte con el tema ya se te haya “destrabado” y fluya más fácil.
Mis colegas dramaturgxs, me cuentan que cuando están inpiradxs escribiendo, nunca tratan de terminar la hoja con el último aliento. Se reservan energía y entusiasmo para el día siguiente. Porque saben que si se obsesionan con terminarlo ese día, es seguro que terminan corrigiendo, arreglando y descartando mucho más material después. Porque salió forzado y a las apuradas. Por eso se reservan la fuerza para al día siguiente retomar la tarea descansadxs y nuevamente enfocados.
Por último pero la más importante…
¿Qué podés hacer para disfrutar eso que te propusiste?
Siempre va a haber cosas que nos cuesten más que otras, que no nos salgan tan fácil, pero si logramos hacerlo lo más divertido posible o agregarle cosas que nos hagan disfrutar ese momento, va a costar menos!!
Quizás es ponerte música linda, prepararte algo rico para tomar o comer después de realizarlo o agregarle tu toque de creatividad para hacerlo más divertido y agradable.
Es increíble!, nos castigamos muy duro porque no hicimos esto y aquello. Entonces cuando logramos concretar algo, ¡hay que celebrar! Mimate, premiate con algo, date un gusto! Escribí el avance en tu bitácora para celebrar que te enfocaste, organizaste y lograste mantener el proceso! :) No me canso de decirlo: Sostener el proceso es la clave, es la clave de todo.
Ojalá estas técnicas para aprender cómo organizar tu tiempo te sirvan para organizarte y enfocarte mejor y lograr esos deseos que tenés para tu entrenamiento o creación.
Por supuesto éstos son sólo algunos tips de cómo aprovechar mejor tu tiempo…. quizás a vos te sirven otros diferentes y me encantaría escucharlos!
¿Tenés algún tip que te ayude a organizarte y enfocarte mejor? Compartime en las redes sociales, así todas aprendemos!!