4 VENTAJAS DE LA BITÁCORA: ¿PARA QUÉ ESCRIBIR LAS PRÁCTICAS?

En mi caso la bitácora es una práctica de escritura que rápidamente me conectó con mi lado docente, pero de estudiante no sabía bien por qué lo hacía. Simplemente escribía por costumbre, para tener mi diario personal. Años más tarde pude capitalizar todo lo que aprendí del registro y agradezco que haya sido un hábito cotidiano, porque me permitió desarrollarme en el campo de la investigación práctica y reflexiva.

Para mi la Bitácora Personal, es uno de los recursos más poderosos que tenemos a la mano, para desarrollar la reflexividad, crecer como profesionales y descubrir nuestra propia metodología como intérpretes creadoras. 

Por eso hoy te quiero compartir las 4 ventajas de escribir tu bitácora, porque sé que lleva tiempo, pero te lo súper recomiendo:

Ventaja #1- Autoconocimiento:

Sea cual sea la etapa en la que te encuentres 1) Inicial: empezando la formación de intérprete, 2) Intermedia: ya tenés experiencia en la escena y te animás a la dirección 3) Avanzada: ya estrenaste piezas como intérprete-creadora y seguís profundizando; es muy importante contar con una bitácora que documente todo el recorrido de tu proceso. Ya sea una bitácora de la formación registrando tu entrenamiento o bien de la creación, con los aciertos y pruebas de los ensayos y proceso creativo. 

Esta es una de las razones clave y fundamentales del proceso de aprendizaje: el autoconocerse, porque al llevar un diario sobre tu proceso, te estás conociendo a vos misma. Un camino que es 100% personal. Sólo vos podés recorrerlo. 

Cuando empecé mis cuadernos, anotaba todo lo que aprendía de danza butoh. Por aquel entonces no existían las clases on-line con referentes de Japón (como ahora!) Y si al día de hoy el butoh es desconocido, imaginate hace 15 años atrás. No encontraba mucha información, y si la había no estaba en español, entonces abandoné la idea de formarme leyendo y empecé a registrar todo todo lo que me pasaba al aprender.

Porque escribir es ejercer un tipo de reflexividad encarnada, donde justamente se trata de poner en palabras aquello que a veces es hasta indecible pero pasó por el cuerpo y nuestras afectividades en movimiento.Todo lo que anotas responde a la pregunta de: ¿cómo aprende este cuerpo? El registro está situado en tu particular forma de ver, sentir, percibir y entender.  

Por eso, hablar de la experiencia es algo muy personal, es una cuestión singular siempre, que va cambiando con el tiempo y se puede hacer de muchísimas formas. Por ejemplo podés registrar con escritura automática, sin pensar, luego de bailar, o poética registrando imágenes sueltas, o súper técnica; describir sobre cómo realizar un ejercicio, inventarle nombres, plasmar las sensaciones internas de una improvisación, detallar las escenas y las devoluciones, registrar las dificultades y miedos, los hallazgos; lo que funciona, lo que deja de funcionar; lo que admirás y lo que no; agendar frases de les referentes y transcribir su forma de mirar, grabarlos, entrevistarlos, cuestionarlos, criticarlos. 

Inclusive el registro no siempre precisa palabras; los grafismo y garabatos traducen el espacio, la coreografía. De Hijikata (creador de butoh) se conservan los cuadernos “Butoh-fu” (notación butoh), escritos con poesía, frases filosóficas, tachones, fotografías, pinturas, dibujos a mano alzada, etc. Todo se vuelve archivo.Gracias a esos cuadernos que está en la universidad de Keio, podemos seguir tirando del hilo butohka y conocer más y más. 

La Bitácora es una fuente inagotable de aprendizajes, porque al escribir, bajas todo al papel, y siempre aparecen cosas que de otro modo quedan en un plano muy inconsciente. Aprender es un proceso que parece natural, pero no lo es en absoluto y está lleno de barreras y creencias limitantes. El entrenamiento o la creación tienen sus momentos de luz, pero también sus mesetas donde sentís que no pasa nada y las zonas de gran soledad y oscuridad, que son el abono y la composta imprescindible para avanzar. 

Es muy necesario aprender de nuestras inseguridades y miedos que todas los tenemos y surgen en cada una de las etapas. Las limitaciones y los obstáculos del proceso nos ayudan a crecer. A veces nos mareamos “buscando respuestas afuera, cuando las tenemos adentro”. Si no las escribimos y las sacamos afuera, es más difícil poder atravesarlas. Salir con nuevos aprendizajes. Y de eso se trata, atravesar el proceso, conocernos y crecer.  

Ventaja #2- Archivo:

Como vimos, hacer un trabajo de documentación en la forma que sea (escritura, dibujos, filmaciones, audios, entrevistas, fotografías etc) es en definitiva construir tu propio archivo. Y me parece importante soltar la idea del archivo de mármol, fijo, inmóvil o monumental. Porque nos dicen “centro de documentación y archivo” y lo primero que se viene a la cabeza es una pieza museo muerta. 

Pero si en tu camino pasas de estudiar a ejercer la profesión y luego creas tu marca personal tu búsqueda artística, volverás al archivo una y otra vez. Para inspirarte con ideas que no habías considerado, o para profundizar sobre lo mismo pero con una mirada actualizada, con otras utilidades que quizás no consideraste en ese momento y de pronto se despiertan.

Hoy por ejemplo, que estamos atravesando un momento de reseteo mental mundial, creo muy importante tomarnos el tiempo de hacer un trabajo honesto y a conciencia para sincerarnos y soltar lo que ya no va más: modelos, metodologías, procedimientos, formas de decir, de hacer, resultados a esperar. Porque las artes escénicas son campos de mucha tradición, tienen el peso de la tradición. Se aprende y se enseña por imitación, copia, repetición, convención, repetición y repetición. 

Todavía sucede que algunes docentes con su librito maestro tienden a colonizar, a querer imponer una idea de Verdad (con mayúscula!) a “bajarte línea” desde un autoritarismo que la verdad más que enseñarte, te cortan las alas. Todavía sucede y por suerte esto se pone en cuestión. Pero a lo que voy, nosotras necesitamos bajarle el volumen a los referentes, a la teorías sin fisuras y bienpensantes, (no por rebeldes sin causa!) Pero hay un momento en que no sirve acumular más y más información de afuera. 

Personalmente creo en el valor de aprender a desaprender. Por eso reviso constantemente el archivo para re-visitar lo conocido desde otros enfoques y miradas o retomar alguna línea de fuga que antes no tuve en cuenta y lo pide  el presente. Es alinearse con el adentro, seleccionando y filtrando lo que realmente te interesa y tiene valor según tus propios criterios y cuestionamientos y la etapa particular que estás atravesando en tu proceso..

Como venimos viendo la Bitácora es un background inagotable. Una gran “base de datos” con banco de ejercicios, catálogo de procedimientos formales, registro de saberes del cuerpo, archivo de preguntas, acervo de metodologías, clasificador de frases maestras, “los mantras” que le digo yo, fichero de fórmulas y recetas, y así es como una “caja de pandora”. ¡Te encontrás de todo! Es la gran cocina de tus creaciones, 100% disponible para cocinar a fuego lento, amasar, dejar leudar, revolver, enfriar y volver a recalentar todo lo que sea necesario, porque es un archivo en movimiento constante, como vos :)

"Incluso las palabras bien definidas, siguen madurando"

Ventaja #3-Hipótesis:

La ventaja de aprender a formular hipótesis para resolver los problemas prácticos que se presentan en el día a día del entrenamiento o en los ensayos del proceso creativo.

Si te dedicas a la creación desde el cruce de lenguajes, ya sabés que todo el proceso es experimental. Realmente un campo de experimentación, de prueba y error donde pones en práctica tus propias conjeturas a partir de los datos del proceso. Porque cuando creamos partimos de algunas premisas, pero nunca hay una receta fija de cómo crear una pieza innovadora y personal. 

El trabajo de la intérprete creadora es de por sí una tarea doble que requiere estar adentro y afuera de la creación a la vez. Adentro como intérprete y afuera como directora guiando el proceso, tomando decisiones; y esa plasticidad se entrena con la bitácora. 

Para mi, la creación interdisciplinaria es una investigación artística que parte de ciertos enunciados, ciertas ideas matrices, ciertos procedimientos, pero en el 90% de los casos lo que tenía en la cabeza, en mente contrasta con la experiencia real y me suceden los ¡uranazos! los cambios imprevisibles que me llevan a probar caminos alternativos.

Muchas veces resulta que el procedimiento que elegiste no dio el resultado que esperabas y si no lo escribís, es difícil que puedas esclarecer qué fue lo que no fucionó. Esclarecer la dificultad te enseña a saber pedir ayuda, o te abre rutas de exploración para seguir avanzando. Y así, vas probando acciones flexibles desde la diversidad de opciones. Porque lo genuino no tiene recetas. Con más razón si no tenes muy claro hacia dónde queres ir, o por dónde caminar, es imprescindible que tengas tu diario con las notas de trabajo. Son como las crónicas de viaje de exploradores que salen a conocer tierras extrañas y llevan anotado todo lo que descubren en ese camino. La bitácora es un mapa de ruta que te ayudará a sacar conclusiones, decidir y probar opciones. 

Y creeme  que te liberás cuando aprendés a elegir. Te volves cada vez más experta en escuchar tu palabra para advertir cuál es brújula, ¿cuál es tu norte? Escuchar y descifrar esa vocecita de la intuición, del cuerpo o del pensamiento para filtrar, seleccionar y formular tus preguntas, tus cuestionamientos, los temas que te interpelan y las respuestas definitivas o provisorias que podes ensayar mientras tanto. 

"El archivo como un ruido que de a poco vamos aprendiendo a escuchar"

Ventaja #4- Sistematización:

La cuarta ventaja es la sistematización de tu proceso, porque con los años ganas experiencia sobre las formas de entrenar, crear, dirigir, enseñar y la podes compartir con otras personas y ayudarlas a transitar el camino por el cual ya pasaste. Crear una metodología propia es mirar la práctica desde una mirada más estratégica y global observando toda tu experiencia artística y/o docente y transformarla en pasos claros, definidos, con un orden y aplicables.

Sistematizar no es solamente describir procesos, sino sobre todo reflexionar sobre éstos, para identificar las causas de logros y dificultades para compartirlos con los demás. Por eso la sistematización se puede realizar al final de una etapa, cuando ya tenés evidencias de la práctica, de la cual podes extraer la suficiente información que te permita comprender el proceso en toda su complejidad. 

Sistematizar es organizar los elementos del archivo en un conjunto de pasos, módulos, fases, etapas (llamale como quieras) de manera que formen un sistema. Se parte de un punto inicial A y se atraviesa un puente de transformación hasta llegar al punto X. Esos elementos que están entre A y X están entrelazados de una forma específica que tiene la impronta singular de tu mirada. Y ese es el valor único que te diferencia del resto de las creadoras.

Por eso me parece súper importante que cada intérprete creadora pueda delinear alguna hipótesis de lectura y así poder leer su propia obra descifrando los valores (estéticos, políticos, pedagógicos y epistemológicos) que lleva al frente con su trabajo. Porque el archivo traduce tu particular modo de mirar tu época. Biografía, memoria, experiencia vivida se vuelven la trama de un testimonio viviente: tu ser-estar en la práctica pensando y creando. Esto te va a dar una claridad, una brújula, un norte para orientarte y saber dónde estás parada hoy. 

Se trata de ir trazando la propia constelación conceptual; los hilos para justificar las metodologías, los ovillos que desentramar y bajar a ejercicios y recursos concretos, actualizar las redes bibliográficas y darle consistencia a todo el sistema.La invitación en este caso es sobrevolar, planear, deslizarte, envolverte, retorcer, fruncir, patear y (todas las an-danzas que quieras) explorando modos de visitar el archivo. Según el enfoque y la mirada van a cambiar notablemente los resultados y hallazgos de tu producción. Personalmente creo fundamental la instancia de archivo y visita periódica a la bitácora para relacionarnos con el afuera. Esclarecer cuáles son los pilares de tu comunicación y a quiénes le estás hablando con tu proceso/obra. Porque en toda creación artística es fundamental entrar en el detalle, en lo específico de tu aporte, de tu voz. 

Espero que puedas compartir las ventajas de llevar al día la bitácora personal. Hay una gran diversidad de modos de utilizarla y ponerla  en acción: para crear tu curso, para crear y realizar investigaciones artísticas, programas de estudio, sinopsis de obras, redacción de currículums, ponencias, conferencias, masterclass, libros,  contenido de redes, lo que quieras, no hay techo. 

Como verás, hay ventajas que son más prácticas y otras un poco más estratégicas.

Por supuesto que no son las únicas, pero como se que escribir lleva su tiempo quería dejarles una lista, para que si no tenés el hábito o estás comenzando lo puedas desarrollar a tiempo y se convierta en una pata más que trabajes como inversión a futuro que te permitirá diferenciarte y posicionarte mejor. 

Asi que ojalá te sirva para mejorar la comunicación con vos misma y te ayude a organizar, planificar y sistematizar tus contenidos, a la vez que aprendes a escuchar tu brújula interna. El filtro que nos da claridad, foco y organización.


¡Gracias por Leer!