Después de años trabajando en un grupo-familia-teatral cuando empecé mi primer unipersonal prácticamente tuve que re-aprender todo lo que sabía de creación en danza-teatro.
Manejar mi tiempo para entrenar y crear era bien diferente al tipo de rutina al que estaba acostumbrada y me llevó varios meses y muchos “golpes”, aprender algunas cosas que después me sirvieron para los proyectos que siguieron.
Hoy te quiero comparto 4 aprendizajes de crear que tuve (y tengo!) que trabajar en mi propio camino como intérprete-creadora. Para que si vos tenés los mismos o estás por emprender un proceso creativo, no te sientas tan solx, porque estuve en esa montaña rusa emocional y creo que el camino puede ser más sencillo si vamos acompañadxs!
1#- Cambiar el Paradigma: Primero ser para luego hacer y tener
Para mí, la única forma de crear eso que queremos, es transformarnos en las personas que necesitamos SER para alcanzar eso.
Decimos cosas como: “cuando tenga tiempo voy a hacer actividad física y entonces me voy a sentir mejor” o “cuando tenga tiempo voy a hacer tal curso para perfeccionarme y así me voy a sentir segura” “cuando tenga el presupuesto voy a crear una hermosa puesta en escena”
Porque no se si escuchaste esto, pero en general tendemos a creer (y por lo tanto a actuar!) con el modelo de TENER-HACER-SER
Pero la magia sucede cuando nos movemos al modelo opuesto: primero SER, para luego HACER y entonces TENER.
En lugar de pensar que “cuando tenga tiempo lo voy a poder hacer” Trabajo primero en SER organizada para entonces TENER tiempo.
O SER más enfocada, ordenada, responsable, disciplinada, segura, serena, feliz… AHORA!
A mí fue un cambio de paradigma que me cambió todo. Porque de verdad el orden no sucede al revés.
No lograrás la creación y vida que soñas, hasta que no trabajes en ser la persona que querés y tener que ser para eso.
Por eso, una pregunta SÚPER poderosa para hacerte es: ¿Qué necesita la creación de mi? ¿En quién me tengo que convertir para crear eso que sueño, que hoy todavía no está?
Porque estoy convencida que NOSOTRAS somos el alma y corazón de nuestra creación, y si no trabajamos en las barreras más internas y la forma en que creamos y manejamos el proceso creativo, por más herramientas que aprendamos o que apliquemos siempre va a haber una traba más profunda.
2#- El perfeccionismo mata a la creación
Soy perfeccionista de fábrica y para colmo súper detallista. Muchas veces me quedé frenada por algún detalle de diseño gráfico o vestuario para darme cuenta cuando salí a la escena, que lo que funcionaba o lo que debía mejorar era diferente a lo que había invertido tanta energía. Y eso es lo bueno de abrir el proceso y no dejarlo eternamente de puertas para dentro.
Entendí que el primer espectáculo que dirigí y el primer disco que compuse puede ser una obra editable todo el tiempo.
Tuve que aprender que en una creación hay muchas cosas que se reformulan, porque la búsqueda es como un ser vivo que va evolucionando, mejorando, cambiando… pero que abre preguntas continuamente.
Vas aprendiendo y enriqueciendo tu técnica, afilando tu mirada. Vas conociendo cosas nuevas de vos misma; quizás implicas más tu historia biografía, o terminás creando en un formato nuevo que cuando empezaste ni te habías imaginado. Y también, te das cuenta que hay cosas que ya no te interesan más, que hay que soltar…
Justamente porque vas aprendiendo cosas nuevas del contacto con tu comunidad, el público, del proceso de la producción y circulación, de la obra, de tu especialización y de vos misma, muchas partes de tu búsqueda artística-docente-autogestiva están en constante evolución. Porque vos estás en constante evolución.
Es como un ciclo continuo de hacer, escucharse, aprender, ajustar… hacer, aprender, ajustar…
Así, aprendes a vivir con cosas más abiertas, con cambios más continuos. Aprender a empezar con las versiones no “finales y perfectas” de las cosas y modificar y mejorar en el camino. ¡¡Dejar de lado el perfeccionismo y avanzar y ajustar en el camino!! Ahhh es algo que me cuesta un montón y sigo trabajando!!
3#- La mentira del multi-tasking: Querer hacer todo y no hacer nada
Cuando empecé con los ensayos sentía que me tenía que perfeccionar más en los aspectos débiles en mi formación. Con el tiempo comprendí que debía hacer exactamente lo contrario. ¡Potenciar mis fortalezas y dejar de mirar las debilidades! Me la pasaba leyendo todo lo que me llegaba, quería hacer todos los cursos de danza-teatro, y consumía de todo un poco pero no aprendía en profundidad nada.
Hasta que mi propia energía y esa voz interna me dijo: “Tenés más hambre de comer información que la capacidad de digerirla”. Y fue una caída de ficha terrible, una de las cosas que más me ha costado trabajar.
Tuve que aprender a filtrar lo que realmente me interesaba y animarme a potenciar mis fortalezas en vez de querer alcanzar lo que del vamos era la pata floja. En mi caso tenía que ver con una confianza y 2 aprendizajes que me trajo el tiempo.
1-“No hay que escuchar a todo el mundo, hay que aprender a filtrar la información. Hoy por hoy tengo muy en claro a quién escuchar y a quiénes no. A quién leer y a quiénes no. Porque nuestro tiempo es extremadamente limitado y si nos la pasamos consumiendo información, nos queda muy poco tiempo para crear y hacer lo que queremos hacer.
Así que creo que es mejor elegir escuchar y leer a unos pocos, esos que hicieron lo que querés hacer o que te ayudan para la etapa puntual en la que estás ahora con tu creación. El resto puede esperar, ¡no te perdés nada!
2-«Decidir, elegir un plan y enfocarme». Y si te trabas en el proceso, lo mejor es saber pedir ayuda, delegar una tarea, una actividad. No buscaba resolver todo sola. Acudía a una una mirada externa y experta en su área que me ahorró miles de horas de dolor de cabeza.
Y por supuesto los resultados cambiaron. Porque ese único rol o plan que elegí, lo hice con todo el foco y la dedicación.
¡Te aseguro que los resultados van a ser mejores y la vas a pasar mejor!
4#- Escuchar los materiales ¡sin colonizarlos!
Si me encontré un gran “enemigo” en mi camino como intérprete- creadora-gestora fue definitivamente mi ego-colonizador. Cada vez que tomé decisiones basadas en mi ego, terminaron no siendo las decisiones que más feliz me hacían o las correctas PARA MI. Y resalto PARA MI.
Así empecé mi primer unipersonal, con la cabeza por delante, buscando resultados y encorsetando toda la creación.
Ahí comprendí la importancia de escuchar(se) y escuchar los materiales y fuentes de creación. A veces hay que parar para avanzar. A mi me sirve preguntarle a los materiales ¿qué es lo que necesitan?. Dar un espacio para lo posible lo que está en potencia sin tironear o forzar demasiado hacia lo que yo quiero..
Porque quizás los materiales creativos necesitan más tiempo, un espacio de work in progress, repensar el formato, la lógica de presentación.. Y así fue aprendiendo a correrme de lo conocido para confiar en el proceso que tiene sus propios tiempos y no los que yo les impongo .
Cuando logré despojarme de controlar tanto el proceso, empecé a tomar todas mis mejores decisiones. Y cuando tenés muy claro qué es lo que vos querés y por qué estás construyendo eso para TU vida, independientemente de la mirada de los demás o de lo que tu ego te diga, vas a ver como todas las piezas empiezan a encajar perfectamente. Como que todo va fluyendo de una manera mucho más natural.
Estos son algunos de los aprendizajes que fui identificando a lo largo de estos años en mi camino. No son los únicos y seguramente no serán los últimos tampoco.
Quizás vos tengas los mismos o algunos totalmente diferentes.
Por supuesto en el momento son “molestos” o nos encantaría que no existiesen… ¡pero realmente creo que son una excelente señal! Una señal de que estamos haciendo algo que nos cuesta esfuerzo, algo nuevo, algo que seguramente valga la pena una vez que superemos ese miedo y nos animemos a avanzar.
Así que yo aprendí a vivirlos así… si aparecen es porque me ayudan a conocerme y a seguir aprendiendo
Me encantaría que me cuentes en por las redes sociales de abajo si hay alguno de estos aprendizajes también te resultan familiares o si hay algún otro que estés sintiendo en este momento y no te permite avanzar. ¡Muchas veces sólo ponerlo por escrito ya nos ayuda a sacarle un poco de peso y procesarlo mejor!