Para mí los libros son como amigos o amantes. Confidentes silenciosos y compañeros de creación. A veces, encuentro autores que me impactan profundamente. Siembran una semilla y me siento fecundada. Así, puedo parir un nuevo hijo híbrido, impuro y por eso jamás dejo de leer..
Creo que la lectura es una de las herramientas más poderosas que tenemos a disposición para aprender, inspirarnos y crecer como artistas y personas.
Por eso, hoy te quiero compartir 10 libros para crecer como intérprete creadora que me encantaron y te súper recomiendo.
Los dividí en tres categorías, que son las tres áreas en las que busco desarrollarme y mejorar constantemente, para que mi profesión se desarrolle y crezca también:
Una de las cosas que más tuve (y sigo teniendo!) que trabajar a nivel personal para poder crear mis piezas es escuchar mi propia voz. ¡Y este libro me ayudó muchísimo con eso!
La autora, es una actriz del legendario grupo que dirige Eugenio Barba, que narra en primera persona, desde su ser-estar-siendo MUJER, toodo el periplo que fue descubrir su actriz, entrenar su cuerpo, su voz, auto-dirigirse y descubrir su propio lenguaje personal. Julia, además forma parte del Proyecto Magdalena (Red Internacional de Mujeres en el teatro Contemporáneo). Por eso el tema de “la voz de la mujer” es una constante en su práctica y desde hace muucho tiempo lo investiga, dentro y por fuera de su grupo.
Y tuve la suerte de leer este libro justo! cuando empezaba a dirigir mi primera pieza teatral (2009), mientras que paralelamente ensayaba con mi director de grupo.
Ese momento fue crucial para mí, porque mezclaba butoh y teatro a tientas, y ya sentía que tenía otros intereses además de actuar. Sabía que debía animarme a hacer mi propio camino y experimentar. Pero tenía una vocecita interna que me juzgaba; había una mirada omnipresente del director-varón que me limitaba. Pero con el tiempo acepté que esa voz, eran mis propias creencias, prejuicios y barreras limitantes por miedo a salir de un lugar conocido.
A mí por lo menos me encantó y me sirvió muchísimo para internalizar la diferencia entre empezar y permanecer en tu propia búsqueda continua versus la ficción del resultado perfecto desde el minuto cero y siguiendo modelos externos. Una nueva mentalidad donde los obstáculos, los errores y las piedras del camino se vuelven tus aliados y maestros de aprendizaje. Aprendí a confiar en que es la misma obra la que te enseña a crear.
Como saben, me interesa la alianza “Teatro-Butoh” y como el butoh nace en Japón me encantó conocer cómo se prepara un actor japonés. Creo que todo lo que viene de Oriente es un cerebro dado vuelta, es al revés del occidental. Sé que es una reducción grotesca y simple, pero intento transmitir lo fundamental que resulta para las intérpretes pensar (y sentir!) de otras formas. Actuar es pensar con todo el cuerpo, incluso antes del pensamiento. Y es volverte otros.
Silencio, vacío y ausencia, son valores de Oriente, que en nuestra cultura están asociados a pérdida, abandono, tristeza, miedo, muerte, etc. Pero para la escena es muy necesario un trabajo físico y concreto sobre el ego diferenciando conciencia ampliada por control mental. Entrenar, mover, interpretar, improvisar, y componer desde estas concepciones te permiten otras lógicas de creación más novedosas.
Oida trabajó mucho con Peter Brook, por eso el libro conjuga su tradición oriental con la occidental. Me encantó porque además viene con ejercicios prácticos para realizar y entrenar ese estado de silencio, despojo del yo, la invisibilidad, que tanto nos cuesta y es tan necesario a la hora de interpretar.
Para mí fue un libro que sentí que lo había leído. Sentí una escritura muy en sintonía a mi propia historia, algo ya transitado… Ojo! las diferencias son enormes y los recorridos ni hablar! Pero charlando con Roxana supe que había sido bailarina clásica de ballet y que comenzó a investigar su propia forma de trabajo a partir de poder contemplar y comprender los sentidos en las lesiones, la danza y los caminos singulares de las personas.
Me sentí identificada porque de niña estudié ballet y quedé muchos años enojada con la danza. Sus ideales y exigencias de cuerpos perfectos que no podía alcanzar nunca me frustraban y dejé de bailar. El butoh me mostró otras formas de concebir la danza y vino a sanar esa parte mía fragmentada. Así me pude integrar como la bailarina-actriz que soy ahora y aprendí a darle tiempo al proceso del cuerpo.
La contratapa dice: “Se trata de aprender a leer el pensamiento del cuerpo”, “Comprender la naturaleza dinámica, vincular y de trama le devuelve otra vida a lo que hacemos». Y ofrece una mirada ampliada y singular sobre los principios del cuerpo y del movimiento. Aparecen nociones de anatomía, biología, geometría sagrada, filosofía andina, nutrición, astrología. Todo un universo que dialoga entre el cuerpo y la experiencia de la palabra.
Además la edición es súper cuidada, una preciosura que transmite calidez, respeto y amor por el estudio. Tiene dibujos del cuerpo humano y la naturaleza, fotos de clases y espectáculos, testimoniales de sus alumnos. Esto lo hace muy didáctico y pedagógico. Estoy segura que además de aprender, vas a encontrar materiales de inspiración para tu ser docente.
Me lo recomendó una amiga actriz estudiante de la carrera de osteopatía que conocía el butoh y fue un hallazgo total! Un antes y un después que me cambió la forma de bailar y componer porque lo empecé aplicar en mí misma y a compartir en mis clases. habla de la naturaleza de una fuerza viviente que se encuentra presente en la Naturaleza (con mayúscula) y en el cuerpo humano. Este libro dialoga con el de Roxana, por eso te decía que sentía que ya lo había leído al anterior.
Si la danza contemporánea (y no sólo butoh), trabaja la improvisación desde las propiedades del movimiento, son las fuerzas las que moldean y generan las formas. Por eso me vino como anillo al dedo! Para profundizar en el “Body Wather”, cuerpo de agua butohka. Desde el the hanging body, un cuerpo elástico, esférico donde todo vibra y pulsa, comprendes que el peso viaja y las fuerzas circulan por el cuerpo en forma espiral, elicoidal, circular, como remolino, como en el agua y el aire.
Theodor habla sobre “la ciencia espiritual del agua y del aire”, una mirada de la Antroposofía para comprender el lenguaje de estos elementos, no sólo en un sentido científico o cinético sino también desde un sentido poético, simbólico y afectivo. Una sabiduría fluyente para irrigar zonas en sombra y conocer del agua y de vos misma. Butoh integra micro-cosmos (tu cuerpo-danza) y macro-cosmos (el universo).Lo recomiendo (fuerte!) hasta el final. Hay un archivo de fotos en blanco y negro que son una belleza y arte total.
Se trata de una genealogía sobre los estudios del cuerpo y las artes en Japón y la posibilidad de trazar otras miradas y formas alternativas de percibir-sentir-conocer. La autora afirma: “Tal vez de eso se trate mi investigación: de percibir a Japón como un operador poético para sentir la vida en su multiplicidad y buscar modos de afrontar la alteridad como estado de creación”.
Greiner es una investigadora brasilera, especialista en estudiar butoh, con un pensamiento crítico y sutil. El libro se parece a un texto académico con notas de viaje. Cada capítulo es precedido por anotaciones personales que aportan un tono de intimidad y calidez. Luego, la escritura muta hacia lo expositivo haciendo foco en un recorrido cronológico sobre las nociones del cuerpo a lo largo del tiempo.
Si te apasiona Japón es ideal para conocer sobre su cultura y por supuesto sobre el butoh! También es una invitación a reflexionar sobre las fabulaciones y las construcciones que realiza Occidente sobre Oriente. Operaciones políticas, poéticas y epistemológicas que no son inocentes.
Además fue publicado en Argentina por Florencia Carrizo (traducción) y Verónica Cohen. Ambas compañeras de entrenamientos butohkas, por lo cual sé todo el esfuerzo y gran trabajo que hay en la edición. ¡Un libro curioso y hermoso!
Me ayudó a poner en palabras los recorridos de mi primer investigación-creación Teatro-Butoh. Fue una guía a la hora de registrar la experiencia por escrito para comunicarla a otros. ¿Cómo se mira danza contemporánea? ¿Cómo se escribe danza? Cómo traducir en palabras todo lo que te pase en el cuerpo al bailar? ¿Cómo escribir sobre la experiencia con precisión y consistencia? ¿Cómo describir las sensaciones y la temporalidad de ese otro tiempo de la creación?
Porque en la vida real del acto, la improvisación es un lugar de inteligencia e intuición donde de pronto en un segundo se juega todo y se articula, improvisación composición y dramaturgia en ese mismo instante. Ese momento presente es un tiempo fuera del tiempo, desborda al tiempo cotidiano, ordinario. Un “aquí y ahora” de la actuación efímero y espeso, contundente que permanece y a la vez cambia.
Sus frases me quedaron grabadas a fuego porque describe con mucha justeza esa experiencia íntima del cuerpo. Y amo cuando está esa precisión de las palabras que nos ayuda a entender más cabalmente, sin reducir ni allanar lo que exploramos en la práctica. Y para mí, como docente, son muy importantes las palabras en la transmisión del butoh. Con la virtualidad, HOY!, es muy importante saber elegir las palabras para guiar, incluso más que mostrar un movimiento. Pienso las palabras como llaves que nos permiten abrir caminos y posibilidades en las personas.
Marie es escritora y bailarina y además (creo yo) una valiente que se anima a tejer puentes donde los problemas inmanentes de la danza y de la filosofía se entrelazan pero no se homogeinizan ni fagocitan los unos a otros. Nada se reduce ni se simplifica.
No creo que tengas que saber de filosofía para leer este libro, justamente lo contrario; es interesante ver como hay una filosofía de la danza que puede iluminar al pensamiento. Pensar-con-mover es una invitación a mover los pensamientos de tu creación y repensar los movimientos de tu saber docente.
Para mí fue uno de esos libros que no podés dejar de leer, que te atrapa y necesitas seguir y seguir leyendo. Un estilo austero y poético, de narrativa es ágil, llena de intriga y siento que tiene una sabiduría increíble. Ursula es una autora feminista que le dio una vuelta de rosca a la literatura de ciencia ficción. Si bien abraza los temas típicos del género (hechicería y dragones, naves espaciales y conflictos planetarios) los conflictos no se resuelven con espadas o batallas espaciales. Hay un dilema filosófico más profundo que te toca una fibra sensible.
En esta obra aparecen ideas taoístas sobre el equilibrio y la armonía. El argumento plantea que en un mundo donde las catástrofes medioambientales y la violencia dificultan la supervivencia de las personas, George Orr descubre que sus sueños tienen la capacidad de alterar la realidad. Busca la ayuda del doctor William Haber, un psiquiatra que no duda en aprovecharse de su poder, manipulando sus sueños en beneficio propio.
El libro nos invita a reflexionar sobre el ser humano y la humanidad en general. Aparece un mundo superpoblado, hambriento, de tecnología muy desarrollada pero mucha miseria y una nula calidad de vida. Un mundo que no está tan alejados de a lo que se dirige en realidad la humanidad hoy en día. Es un gran clásico de 1971 que ahora ha sido reeditado por Minotauro. Si precisás alimentar la imaginación la escritora dice: “La placentera labor del escritor es ofrecer a la imaginación del lector, el mejor y más puro alimento que pueda absorber”.
En realidad se trata de un artículo de la revista “El Tonto del Pueblo” del grupo boliviano Teatro de Los Andes que fundó el argentino Cesar Brie. Es un material súper práctico y pedagógico para estudiar, explorar y reflexionar sobre cuestiones relacionadas con el diseño espacial para la composición y la dirección escénica. Son lecciones de 1986, donde Kantor se dirige directamente a sus alumnos y aclara desde el principio: “Es necesario abrazar todo el arte para comprender la esencia del teatro”.
Las clases parten de sus conocimientos sobre pintura, dibujo y arquitectura y por eso estudia la figura humana en relación con el círculo, la línea recta, los planos, los objetos, los movimientos, las distancias, las proporciones, la perspectiva. Habla del abstractismo, del misticismo en lo abstracto, del constructivismo, del espacio como generador de energía entre las formas y la tensión. Propone pruebas para realizar y anota sus reflexiones, cómo funciona eso que investiga.
Tiene bocetos (hechos a mano!) por el mismo Kantor de las lecciones y ejemplos lo cual lo hace un testimonio vívido de la puesta en acción de un pensamiento muy analítico y minucioso que está lleno de problemas a resolver y preguntas sobre el teatro. En mi caso conocí estos ejercicios específicos gracias a un curso que hice con la bailarina Rhea Volij. Me pareció de una sencillez y profundidad tan grande que vale la pena transitar sobre todo si te interesa la composición de coreografías.
Le tengo un gran cariño a este libro porque es el resultado de muchísimos años de investigación de Pompeyo en el Estudio de Teatro: «El Cuervo». Y yo pasé por Estudio, aprendí muchísimo, estudiando y luego dando clases.
Pero más allá de lo personal, creo que Pompeyo es un gran referente del teatro argentino que supo combinar de manera increíble su talento como actor, director, dramaturgo y docente para crear y enseñar su propio sistema de creación: “La máquina Teatral”. Un procedimiento de improvisación teatral con foco en la dramaturgia del intérprete.
“El teatro debe ser la piedra que rompe el espejo”, dice y la escena máquina entonces es una de-construcción del realismo mimético y representativo, del teatro de personajes, de la figura de autor, y demás, que propone una soberanía de los intérpretes basada en la composición física de lxs cuerpxs, el artificio escénico, es decir; la máquina teatral.
El libro explica los procedimientos formales de composición, el trabajo con el ritmo, la palabra rota, el diseño del espacio. Vienen ejemplos de cómo armar un monólogo con el método del recorte de William Borrougs. Formas muy sencillas que podes aplicar para alimentar a tu intérprete creadora con tus universos temáticos y tus propias fuentes de creación.
Es muy completo porque aprendes actuación, improvisación de la palabra, escritura, y dirección. Todo en un mismo gesto! Además trae fotos de las clases y afiches de obras y por si fuera poco la obra “Edipo en Ezeiza”. ¡Te vas a divertir, creéme!
Me lo regaló mi compañero para un cumple porque vengo investigando sobre biografía con “Bio-Distorsión”: Es un curso destinado a intérpretes que les interesa poner en juego la biografía como una de las fuentes creativas.
Por eso siempre estoy buscando ideas, recursos, información, inspiración en otras mujeres. Y encontré mucho material sobre performanceras que abrieron camino a la experimentación con sus cuerpos.
El libro es un recorrido histórico desde los precursores; el Dadaísmo, Duchamp, Action Painting, Happenings y los brotes del performance en México. Autobiografía, identidad, teatralidad, presencia, autorretrato, y la reflexividad del yo son algunos de los nudos conceptuales que se van desarrollando. En mi caso, fue gracias a la performance que me fui conectando con mi lado musical y me di cuenta que la creatividad es conectar con una intuición y con algo más grande que vos misma.
A mí por lo menos, no me interesa definir etiquetas a lo que hago. Si es teatro, danza o performance. Me importa abrirme al proceso de creación y escuchar por dónde va, qué rumbo toma y si hay algo nuevo que aprender. Como intérpretes-creadoras necesitamos conectar con nuestro propio gesto, nuestra voz. Y de eso se trata la creación, no?
Como dije al principio, creo que los libros son una herramienta muy poderosa que tenemos a disposición. Y, aunque por supuesto, esta es una lista reducida de algunos de los que leí y más me sirvieron, espero que te sirvan para tu camino también.
Y si tenés algún otro para recomendar, ¡me encantaría que me lo compartas en los comentarios abajo! Todo el tiempo estoy buscando nuevos libros para leer, así que toda recomendación ¡bienvenida!
GRACIAS!
Tamia